Adiós a los focos halógenos, ¿qué alternativas son las mejores?

Desde el 1 de septiembre cada vez será más difícil encontrar en los comercios españoles los habituales focos halógenos, ya que la Unión Europea ha prohibido su fabricación para promover el desarrollo de tecnologías mucho más eficientes, como pueden ser los LED, que supone en torno a la mitad de las ventas, o las bombillas de bajo consumo.

Recordemos que este es el segundo producto de estas características que se retira del mercado, ya que en 2012 dejaron de venderse las tradicionales bombillas incandescentes, por su alto consumo eléctrico, tras más de 130 años desde su creación.

Y, a partir de la desaparición de los focos halógenos, ¿qué opciones tenemos para iluminar nuestros espacios?

Los beneficios de los LED

El principal punto a favor de este tipo de utilizar este tipo de iluminación es que dura más y consumen menos electricidad que el resto de opciones. Además, aunque su precio sea más elevado, a la larga son más eficientes y duraderos: pueden llegar a estar funcionando 30.000 horas, el triple que una bombilla tradicional, lo que supone un ahorro económico a final de mes.

La clave de estas bombillas es que la mayor parte de la energía se emite en forma de luz en lugar de calor, por  lo que la electricidad se gasta principalmente en es que el 98% de la energía se emite en forma de luz y no de calor, por lo que la mayor parte de la electricidad gastada se emplea en iluminar.

Pero no todo es positivo: este tipo de luces son las que más influyen negativamente en el medio ambiente, debido a los materiales empleados para su fabricación, entre otros aspectos.

Bombillas de bajo consumo o fluorescentes

Pero si preferimos decantarnos por otro tipo de luces, también existe la posibilidad de instalar bombillas de bajo consumo o fluorescentes.

En el primero de los casos, aunque tardan algo más de tiempo en emitir la máxima cantidad de luz que son capaces, dejan unos buenos resultados a la larga, mientras que en el segundo, los fluorescentes son una tecnología ya consolidada, que ofrece una iluminación eficiente, aunque ligeramente inferior a la que ofrecen los LED.

Y usted, ¿por cual se decanta a la hora de iluminar su casa?