Cinco años después del momento crítico, la prima de riesgo afronta buenas perspectivas

Se cumplen este mes de julio cinco años de un momento crítico para la economía española, en el que la prima de riesgo, entre otros indicadores, ponía de manifiesto las dificultades por las que atravesábamos.

La cifra alcanzada entonces, 649 puntos de diferencial con respecto a Alemania, parecía en ese momento un muro insalvable.  Fue en ese momento cuando este concepto económico, que expresa la cuota que los inversores deben pagar al asumir el riesgo de adquirir bonos de un país con mayor desconfianza económica que otro, se popularizó tras ser noticia de portada de los medios de comunicación.

El concepto está asociado a la deuda pública. Se entiende que si una administración puede pagar sin problemas sus préstamos, los intereses que se le aplicarán serán menores que los de un estado menos ‘solvente’. Por ello, se elige un país de reconocida solvencia como referencia, y el índice ‘prima de riesgo’ se aplica en comparación con dicho país que, en nuestro caso, es Alemania.

A fecha 6 de julio, nuestra prima de riesgo está ligeramente por encima de 100, y la evolución reciente lleva a pensar que puede situarse próximamente por debajo de este límite psicológico. Como referencia, otros países del entorno como Francia está en torno a 35 puntos, Reino Unido está alrededor de 80, Italia en 168, Portugal en 251 y Grecia en 487.

Tras superarse la grave crisis de la prima de riesgo de 2012, en estos últimos cinco años ha seguido una tendencia descendente, aunque con algunos altibajos motivados por amenazas y riesgos geopolíticos. La economía, muy influenciada por el devenir de la política internacional, ha visto cómo el Brexit, las elecciones de Estados Unidos, Francia o el propio Reino Unido, los avatares de Grecia y otros acontecimientos, han provocado fluctuaciones en la prima de riesgo.

Sin embargo, tras un horizonte político con menos amenazas aparentes y un crecimiento sostenido de la economía europea, parece que el objetivo de la reducción de la prima de riesgo para España avanza por buen camino.