El e-commerce busca otro año récord en España

El comercio electrónico poco a poco va encontrando su lugar en el mercado español y así queda reflejado según los últimos datos de ventas: algo más del 1% del Producto Interior Bruto (PIB) de nuestro país ya es e-commerce, tal y como se indicó en la feria eShow que se ha celebrado en Madrid esta semana.

Cuando hablamos de comercio electrónico, nos referimos a la compraventa de productos y servicios a través de Internet, utilizando como forma de pago una tarjeta de crédito o cualquier otro medio electrónico.

Con el auge de las redes sociales y el uso de Internet en general, este tipo de transacciones se han visto muy beneficiadas. Tanto es así que, la asociación digital Adigital afirma que en los últimos tres meses del año se concentrarán en torno al 45% de las ventas online anuales, lo que se traducirá en un año 2016 récord en ventas de este tipo en nuestro país.

Y es que solo en agosto, las empresas han incrementado sus ventas a través del comercio electrónico gracias a las rebajas y a la vuelta al cole, a lo que también se debe sumar la mejora de la situación económica de España, que se traduce en un incremento de las ventas en general.

La importancia de contar con varios canales

Contar con una página web era, hasta hace unos años, el único requisito necesario para poder poner en marcha un servicio de e-commerce pero, con el auge del uso de las tablets y smartphones, es preciso dar un paso más allá.

Por eso, es importante contar con una app específica para poder realizar las compras, teniendo muy en cuenta que la estrategia para fomentar la adquisición de los productos y servicios de una empresa no es igual a través de una web que de una aplicación.

Tanto es así que en algunas ocasiones, las apps son solamente un escaparate, y para realizar la compra final el usuario deberá acceder a la tienda electrónica de la web principal. Sin embargo, para tomar la decisión más adecuada será preciso realizar un estudio del tipo de empresa y las características de los clientes, para ver cuáles son sus hábitos de compra y qué opción se adapta mejor.

Al final, lo importante es contar con unos canales abiertos las 24 horas y los 365 días del año, que beneficiarán tanto al cliente como a la empresa, al primero por la accesibilidad a la hora de realizar las compras y al segundo porque se ahorrará costes y podrá vender sus productos y servicios en cualquier parte del mundo.

Seguridad

La seguridad es un punto fundamental para garantizar la confianza de los compradores ya que esto revertirá en el éxito de un negocio con presencia digital. Si los usuarios no se encuentran seguros no darán el paso hacia la compra de los productos.

Son muchos los puntos que los comercios electrónicos deben tener en cuenta para ofrecer la máxima garantía y que, además, sirven a los compradores para detectar si están ante una página fraudulenta o no: certificados SSL, administración de contraseñas o los métodos de pago son solo algunos ejemplos.