Diferentes estrategias de precios

Diferentes estrategias para poner precios

Cuando una empresa quiere vender un producto, debe de saber poner un buen precio en relación a la calidad. Hay varias estrategias de precios para conseguir aumentar las ventas.

Estrategias de precios

 

Reducir el dígito de la izquierda a un número. Esta táctica se reduce a la forma con la que nuestro cerebro codifica los valores numéricos, es decir, nuestro cerebro codifica el tamaño de un número antes de terminar de leerlo. Por ejemplo: Si le ponemos a un producto el precio de 9,99€, el nombrado proceso de codificación empieza cuando nuestro ojos encuentran el número 9 y esto hace pensar al cliente que el precio es bastante inferior al precio de 10€

Redondear correctamente: los investigadores Wadha y Zhang llegaron a la conclusión de que en compras emocionales, los precios redondos funcionan mejor ya que al poder ser procesado con facilidad, el precio parece justo.

– Por el contrario, los precios más difíciles de procesar (precios sin redondear) son muy eficaces si se atribuyen a compras racionales.

– Es importante que se evite el poner precios de intervalos redondeados como 20€, 100€, 1000€ ya que el consumidor asume directamente que estos precios están hinchados artificialmente.

– A la hora de escoger un precio, decídete siempre por aquel que tenga menos sílabas ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla, cuando lees un precio tu cerebro lo acompaña directamente de  manera inconsciente con la versión auditiva de dicho precio y está demostrado que si tiene muchas sílabas, se asocia con un precio alto.

– Coloca el precio en la etiqueta en la esquina inferior izquierda. En nuestro lado izquierdo del cerebro se asocian las cosas pequeñas, por ello, si colocamos el precio abajo a la izquierda, hará que los consumidores conceptualicen magnitudes más pequeñas alterando la percepción del precio. También sería recomendable utilizar una fuente de letra más pequeña para poner el precio. La relación es que una letra grande se podría observar como un precio más alto.

– Si el precio del producto es muy elevado, superando los mil euros, sería muy recomendable eliminar el punto. Nuestro cerebro lee mejor, por ejemplo, 1299 (uno, dos, nueve, nueve) que 1.299 (mil doscientos noventa y nueve).

– En caso de rebajas, sería favorable para una empresa, colocar el precio anterior a las rebajas tachado, y el nuevo precio debajo o al lado para así incitar a la compra al consumidor.