Gastos derivados en la compra de viviendas: ¿cuáles son?

Una vez que ha tomado la decisión de adquirir una vivienda, debe tener muy claro todos los gastos que ello conlleva. Y es que, más allá del precio final que vaya a pagar por el inmueble, hay que sumar un desembolso variable en función de los trámites que se generan en la compraventa.

A continuación recogemos cuáles son y en qué consisten.

Gastos previos

Si no dispone de los fondos suficientes para realizar la compra de la vivienda, será necesario solicitar una hipoteca. En ese momento, la entidad financiera solicitará una tasación de la vivienda para saber cuál es el precio real del inmueble. Esta valoración es obligatoria por ley y debe ser realizada por una entidad tasadora inscrita y registrada en el Banco de España. Este trámite tiene un gasto variable en función del tipo y tamaño de la vivienda.

Antes de llevar a cabo la compraventa formal, es habitual firmar un precontrato o contrato de arras entre el comprador y el vendedor con el que se asegura que la operación se va a llevar a cabo, ya que el documento obliga a ambas partes a cumplir con lo firmado.La firma de este contrato suele hacerse ante notario, lo que también conlleva un gasto.

Gastos posteriores

Una vez iniciados los trámites de la compraventa de la vivienda hay que tener en cuenta los costes derivados de, por ejemplo, la escritura pública. Este documento se encarga de certificar el cambio de titularidad del inmueble, bajo la supervisión de un notario, por lo que habrá que pagar sus honorarios. Además, si para la operación se solicita un préstamo hipotecario, también habrá que realizar la escritura del mismo.

Por otro lado, hay que hacer frente a una serie de impuestos como el Impuesto de Valor Añadido (IVA), si se trata de una vivienda de obra nueva, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, si se trata de una vivienda de segunda mano, o el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana o Plusvalía municipal, que grava el incremento de valor del suelo desde que se compró hasta su transmisión, con un cálculo variable en función del valor catastral del suelo, el número de años que se tuvo el inmueble, el coeficiente de incremento y el tipo impositivo de la ordenanza fiscal que regula este impuesto en el municipio en el que nos encontramos.

¿Qué debe pagar cada parte?

El comprador y el vendedor se reparten los gastos derivados de la transacción inmobiliaria de la siguiente manera:

El vendedor se hará cargo de los gastos generados por la cancelación de una hipoteca anterior, si la tuviese, así como del impuesto de plusvalía y los gastos del agente inmobiliario, si se hubiese contratado para realizar la compraventa.

El comprador, por su parte, deberá pagar, además del importe pactado por la vivienda, los gastos de la escritura de la hipoteca, el IVA o impuesto transmisiones patrimoniales, el impuesto sobre actos jurídicos documentados, los honorarios del notario y los gastos derivados de la inscripción en el registro de la propiedad.