La domiciliación de la nómina, un procedimiento con muchas ventajas

El cobro periódico del salario que se recibe por el trabajo, lo que de forma común llamamos ‘nómina’, puede hacerse de varias formas: recibiendo el dinero en metálico o en cualquier otro medio de pago, o por domiciliación. Vamos a explicar en el blog en qué consiste la domiciliación de la nómina, cómo se realiza y qué ventajas tiene.

En primer lugar, aclaramos que domiciliar la nómina es vincular formalmente nuestro salario a una cuenta bancaria de la que seamos titulares. Se produce así de forma periódica una transferencia que la empresa que contrata envía a la cuenta de su trabajador en concepto del salario por ese periodo de tiempo establecido.

Para domiciliar la nómina, normalmente se rellena un formulario que se entrega en la empresa pagadora, donde figura el número de cuenta del trabajador donde se debe abonar el importe del salario y, con la debida firma, se autoriza este procedimiento periódico.

Una vez que la empresa tiene el dato para la transferencia, también hay que confirmar con nuestro banco que ese ingreso periódico se corresponderá a la nómina, para que la codifique como tal y el titular de la cuenta pueda acceder a las ventajas que, normalmente, trae aparejadas.

Sobre los beneficios, además de la comodidad para el trabajador que recibe el sueldo directamente en su cuenta, es muy frecuente que la domiciliación de la nómina conlleve ventajas financieras (exención de algunas comisiones) y otras asociadas, así como facilidades de acceso a financiación, tanto préstamos como posibles adelantos.

Si todavía no tiene domiciliada la nómina, le invitamos a comparar las cuentas normales con aquellas otras que, previstas para este procedimiento, incluyen muchos otros beneficios por esta vinculación.