La presión fiscal, uno de los mayores obstáculos para el crecimiento de las empresas

La actividad empresarial y el emprendimiento se convierten, en muchas ocasiones, en una carrera llena de obstáculos y trabas que dificultan el lanzamiento, desarrollo y, a veces, la supervivencia. Un estudio de Spaces revelaba recientemente que, por encima de la burocracia, acceso a financiación o problemas para la internacionalización, los impuestos suponen la principal dificultad para los empresarios.

Otro informe, realizado por Civismo sobre ‘La factura fiscal de las empresas en España’, pone cifras concretas a este obstáculo. Las pequeñas y medianas empresas dedican alrededor de la mitad de su resultado bruto de explotación a la factura fiscal, mientras que, en el caso de las grandes empresas, el porcentaje asciende por encima del 61%.

Dentro de esta cantidad que se atribuye a carga fiscal están incluidos, además del impuesto de sociedades, las cotizaciones a la Seguridad Social –que suponen la mayor cuantía- así como otros impuestos locales y autonómicos que gravan actividades económicas, inmuebles, vehículos, o impuestos especiales.

Por comunidades autónomas, siempre según este informe, son las que tienen un régimen especial las que tienen una carga fiscal superior al resto, que llega a ser de más de un punto, o punto y medio sobre la media nacional. En este caso están la Comunidad Foral de Navarra y el País Vasco, respectivamente.

En comparación con otros países del entorno europeo, de las grandes economías del continente solo nos superan en presión fiscal para las empresas Francia, Italia, Bélgica y Grecia. En total, España estaría nueve puntos por encima de la media europea. También son nueve puntos la distancia de España frente a la media de los países del mundo, según el informe Paying Taxes 2017, que establece la comparativa en un marco más amplio.