La tecnología, una ayuda para rebajar la factura de la calefacción

Ahora sí, parece que el invierno (al menos en cuanto a temperaturas) ha llegado. Las calefacciones comienzan a funcionar a pleno rendimiento y es buen momento para plantearse si se puede conseguir algún ahorro en la factura. Vamos a hablar de algunas ayudas que la tecnología nos ofrece para intentar conseguir esa rebaja.

Ya en un post anterior hablamos en general de trucos y consejos para ahorrar energía, y en ese post apuntábamos la conveniencia de instalar unos programadores o temporizadores para controlar el funcionamiento de la calefacción. La automatización de la gestión del uso de energía en el hogar es una tendencia al alza. Hoy en día, con sencillos equipos de domótica que pueden ser controlados desde una aplicación móvil se puede establecer el régimen de funcionamiento de la calefacción, con temperaturas y horarios de arranque y fin.

Pero comenzamos con lo más sencillo y asequible: un simple termostato temporizador, gracias al cual podremos programar, en función de nuestras costumbres de entradas, salidas y estancias en la vivienda, el funcionamiento de la calefacción.

Un paso más sofisticado puede ser el de los termostatos ‘inteligentes’. De estos hay varios tipos y asociados a aplicaciones móviles, lo que añade la posibilidad del control remoto. Algunos de estos analizan las temperaturas exterior e interior, y en función de estos datos ponen en marcha el sistema de calefacción. Otros detectan, a través de la geolocalización, la cercanía del habitante de la vivienda, y activan la calefacción para que encuentre la casa atemperada cuando llegue. También los hay que ponen en marcha la calefacción tras recibir la señal de detectores de presencia.

Además, existen los termostatos asociados al conjunto del sistema domótico que pueda tener la vivienda. Se activaría o desactivaría la calefacción a la hora a la que hubiera sido programada la orden respectiva, o al conectarse o desconectarse la alarma de seguridad.

Otras tecnologías más sencillas que se pueden aplicar a radiadores, son la instalación de disipadores, que consiguen, con un ventilador y un diseño específico, aprovechar mejor el calor emitido por el radiador y repartirlo de forma homogénea por la estancia, o láminas reflectantes, que también favorecen el aprovechamiento y evitan pérdidas de calor, por ejemplo, en radiadores instalados junto a ventanas.

Estos son algunos ejemplos de aplicaciones y ‘gadgets’ aplicables al ahorro en calefacción. No olvide que, además de una factura más asequible, se puede contribuir a la sostenibilidad.