Principales términos financieros asociados a los planes de pensiones

Hace unas semanas resumíamos en una infografía los productos en los que se pueden ‘colocar’ nuestros ahorros, y entre ellos incluíamos los planes de pensiones. Esta alternativa, enfocada a asegurar una disponibilidad extra de dinero que complemente a la pensión pública en el momento de la jubilación, tiene unos términos financieros asociados, que hoy vamos a explicar en el Blog.

El plan de pensiones es un producto diseñado para realizar aportaciones dinerarias durante la vida laboral – de forma ordinaria y periódica, o extraordinaria – para que una vez llegado el momento de la jubilación se acceda al dinero ahorrado. Cuando hablamos de ese momento suele aparecer el término contingencia, por el que entendemos el suceso contractual que da lugar a la recuperación del dinero.

Normalmente, la contingencia será la propia jubilación, pero hay circunstancias excepcionales en las que esa contingencia cambia y se puede rescatar el plan de pensiones de forma anticipada, según las condiciones del contrato. Serían los casos de fallecimiento, incapacidad laboral, desempleo de larga duración o dependencia, y los podríamos llamar como supuestos de liquidez.

A la hora de hablar de las partes que intervienen en el contrato que formaliza el plan de pensiones, cabe hablar de la entidad promotora, que es la que insta a la constitución de un plan de pensiones, y de la entidad gestora, que es la que administra el fondo de pensiones. Hay una tercera entidad participante, que sería la depositaria. Su función es la custodia y tenencia de los valores y activos financieros de los fondos de pensiones, y en ningún caso podrá ser la misma que la gestora.

El partícipe sería la persona física en cuyo interés se formaliza el plan de pensiones, y que normalmente se convertirá en beneficiario cuando se produzca la contingencia que le otorgue el derecho a recibir las prestaciones. Las aportaciones no tienen por qué estar hechas siempre por el partícipe.

Los derechos consolidados son los derechos económicos a los que darán lugar las aportaciones realizadas al plan de pensiones, tanto de capital como el rendimiento que se haya obtenido por parte de la entidad gestora.

Durante la vida del plan de pensiones, mientras que conforman los futuros derechos económicos, el contratante puede disfrutar de una serie de ventajas fiscales, que se puede hacer en su declaración anual de la renta.

En la oferta de planes de pensiones de las entidades bancarias hay productos con diferente perfil de riesgo, que es el nivel de incertidumbre que cada inversor o ahorrador esté dispuesto a asumir. Dentro de este mercado, es común que exista flexibilidad para realizar traspasos del plan de pensiones, con el fin de optimizar condiciones. Se trataría de trasladar el plan, con sus derechos, a otro de la misma o de otra entidad.