El traspaso del plan de pensiones, una forma de actualizar y optimizar este producto de ahorro

En nuestro blog hemos explicado en detalle y con ayuda de un vídeo en qué consisten los planes de pensiones, producto de ahorro a largo plazo que tiene como fin complementar la pensión del sistema de previsión de la Seguridad Social. En ese mismo post también hablábamos de las ventajas fiscales que, en el periodo más o menos largo en el que se realizan aportaciones, se pueden obtener.

Este tipo de producto de ahorro, entre sus características, suele contemplar en su contrato la opción del rescate del capital aportado, si se dan ciertas circunstancias excepcionales como enfermedad o desempleo.

Pero también cuenta entre las ventajas la de tener cierta flexibilidad a la hora de traspaso de una entidad a otra, dentro de la misma entidad o de una modalidad a otra. Además, el traspaso puede hacerse de forma total o parcial. Este movimiento permite ir adaptando y optimizando el ahorro, si hay una mejora de condiciones o, simplemente, por diversificar.

Normalmente, el traspaso de un plan de pensiones conlleva el traslado del capital así como de los beneficios adquiridos. Pero además, esta operación suele tener una serie de bonificaciones en la entidad receptora, que conviene estudiar detenidamente ya que los porcentajes pueden llegar a ser muy atractivos.

Para formalizar el traspaso hay que dar la orden en la entidad en la que va a estar a partir de ese momento, quien realizará las gestiones oportunas para la tramitación con la entidad de origen. Si es un traspaso interno entre planes de la misma entidad, el proceso es también muy sencillo, ya que incluso se puede gestionar en oficinas o a través de Banca por Internet.