Trucos para no desperdiciar comida esta Navidad

La Navidad es una fecha de grandes comilonas rodeados de familiares y, al final siempre el mismo problema: sobra comida y en torno a una cuarta parte de esos alimentos terminan en el cubo de la basura.

Tanto es así que España es el séptimo país de la Unión Europea que más comida tira a la basura: cada año acaban en los vertederos más de 1.300 millones de kilos de comida, unos 25 kilos por semana.

Para evitar desperdiciar alimentos durante las próximas fiestas, recopilamos a continuación una serie de trucos y consejos que le ayudarán a evitarlo. Además, si adelantamos las compras de Navidad, también podremos ahorrar algo de dinero para destinar a otros gastos de las fiestas. ¡Tome nota!

Planificar con inteligencia

Cuando nos acercamos al supermercado para hacer la compra de los distintos menús navideños que vamos a preparar, lo primero que hay que tener claro es qué queremos comprar y para cuántas personas, con el fin de calcular las cantidades de acuerdo con el número de comensales.Así, recomendamos calcular la compra como si contáramos con uno o dos invitados más de los que están confirmados, por si alguno de los asistentes quiere repetir.

En el caso de que finalmente no repitan plato, siempre será más fácil congelar una o dos raciones de comida que terminar tirando una gran parte de la cena de Nochebuena. Además, puede resultar interesante preguntarles qué les apetece comer, evitando comprar alimentos que tienen poca demanda y que suelen terminar en la basura después de varios días dando vueltas por la nevera.

Reutilizar los ingredientes que ya tenemos

Una buena opción para evitar tirar la comida que sobra es reutilizar los restos para crear nuevos platos, desde postres a platos principales. Por ejemplo, si utilizamos la carne que ha sobrado para hacer croquetas o el marisco para una sopa, mientras que si nos sobra algún polvorón o restos de turrón podemos hacer helados o magdalenas, en estos casos conseguiremos un doble objetivo: evitar el desperdicio de alimentos y el ahorro que supondría adquirir estos ingredientes para realizar los platos que comentamos con antelación.

Por último, también hay que tener en cuenta también la fecha de caducidad y de consumo preferente de los alimentos, ya que en el segundo de los casos, algunos de los alimentos que hemos comprado para la cena de Nochebuena es probable que se conserve en buen estado hasta Nochevieja. Y es que, en el caso de consumo preferente, la fecha marcada en el envase sirve como referencia pero puede superarse sin peligro para la salud, eso sí, guiándonos siempre por nuestros sentidos para corroborar que sigue en buen estado.